domingo, 13 de febrero de 2011

Dolor en la despedida del joven asesinado por un policía en Baradero

13/02/11 - 13:08

Familiares y amigos inhumaron sus restos en el cementerio municipal. El gobierno bonaerense analiza el caso. Lucas Rotella (19), corrió al ver un patrullero y el efectivo, que está detenido, le disparó por la espalda.



Mientras familiares y amigos de Lucas Rotella despedían sus restos en el cementerio de Baradero, el gobierno bonaerense analizaba el caso en el que un policía está detenido acusado de haber asesinado ayer por la espalda al joven de 19 años luego de que éste corriera al ver un patrullero.

Decenas de jóvenes y adolescentes siguieron en motocicletas y sin llevar cascos al coche fúnebre que trasladó desde una casa velatoria los restos de la víctima.

Miguel Rotella, padre del joven, reclamó hoy a los políticos que dejen de buscar votos cuando se acercan las elecciones y eduquen a la sociedad "empezando por arriba" y advirtió sobre la falta de controles "psicofísicos" a policías como el que mató a su hijo.

Rotella también se mostró profundamente conmovido por la reacción de los hijos del policía detenido, Gonzalo Capp, al señalar que fueron a su casa y le "pidieron perdón en nombre de su padre".

"No le pueden tirar con balas de plomo, esa persona estaba sumariada por amenazar a otros chicos", remarcó y admitió que en esa ciudad, donde años atrás un agente de tránsito atropelló con su camioneta a otros dos adolescentes por no respetar las normas de tránsito, "el 99 por ciento de los chicos andan sin casco".

De ese modo, Rotella cuestionó el argumento del policía, quien se defendió diciendo que el joven intentó escapar cuando iban a llamarle la atención por no llevar casco. El padre remarcó que, herido de gravedad, su hijo alcanzó a decirle "la policía me tiró".

En tanto, el intendente Aldo Carossi advirtió hoy que "no hay motivo posible para justificar" la muerte del joven asesinado. "Fue un homicidio aberrante, evitable. Es un hecho en el que nadie puede establecer cuáles son las razones que llevaron al policía a terminar con la vida de este chico", dijo en diálogo con radio Mitre. También dijo que en su ciudad persiste la problemática del uso de casco. “Nadie lo usa, incluso los chicos", remarcó.

El caso era analizado este mediodía por el gobierno bonaerense en La Plata. Recién llegado al país, el gobernador Daniel Scioli le pidió un informe pormenorizado al ministro de Seguridad, Ricardo Casal.

En principio, el jefe de la Policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, ordenó ayer separar de la Policía y poner a disposición de la justicia al oficial Gonzalo Capp, acusado por el crimen.

El agente, que lleva cuatro años en la fuerza de seguridad, fue acusado por el delito de "homicidio calificado" por el fiscal Marcelo Manso.

Paggi indicó que el policía disparó con municiones "letales, por ese motivo fue puesto a disposición de la Justicia". Y que "existe una directiva que el personal debe llevar, por una cuestión de prevención, cartuchos de bala de goma" y que "la secuencia de cómo se cargan los cartuchos en la escopeta es que los primeros tres son de goma, justamente, para evitar este tipo de hechos tan lamentables".

"Esta, lamentablemente, ha sido una situación en la que ha disparado no sólo con los cartuchos de goma sino que, además, con aquellos que son letales. Es ahí donde, de algún modo, el policía violentó los protocolos y fue puesto inmediatamente a disposición de la Justicia", añadió el jefe de policía que ayer estuvo en Baradero reunido con el fiscal, la familia de la víctima y el intendente Aldo Carossi.

En tanto, más de un centenar de vecinos de la ciudad se manifestaron anoche en la plaza Colón del centro de Baradero en reclamo de Justicia y quemaron algunos neumáticos, aunque no se produjeron incidentes.

Más temprano, cuando se conoció la muerte de Rotella, algunos manifestantes habían apedreado la comisaría en la que prestaba servicios el policía imputado del "homicidio calificado" del adolescente.

Cayeron en un precipicio de 150 metros y murieron en el acto

12/02/11

PorFederico Brusotti
Mendoza. Corresponsalia



Una pareja de turistas de Buenos Aires falleció el viernes por la noche en la alta montaña mendocina, al caer con su vehículo en un precipicio de casi 150 metros. Las víctimas fueron identificadas como Natalia Boneto, una jóven de 24 años de Wilde, y Emanuel Fonseca Ripani, de 30, miembro del Rotary Club de Caballito, quien manejaba un Renault Megane y al parecer no vio una curva pronunciada, por lo que siguió de largo y desbarrancó. Ambos fallecieron en el acto, y los cuerpos recién pudieron ser rescatados ayer al mediodía.

El accidente se produjo aproximadamente a las 22, en la ruta 7 a la altura de la curva de Las Cortaderas, a unos 120 kilómetros al oeste de la capital mendocina. La ruta es la que une Argentina con Chile por el paso internacional Cristo Redentor.

El vehículo fue divisado ayer a la mañana cuando personal de mantenimiento de Vialidad y de Gendarmería Nacional, que recorrían la ruta internacional, observaron derrapes en la calzada.

El rescate fue complicado por la zona en la que había quedado el auto. Participaron agentes de la Patrulla de Rescate, gendarmes, policías, bomberos y personal médico, quienes tuvieron que trabajar intensamente para llegar al fondo del precipicio y sacar los cuerpos de los turistas.

Los investigadores no se explican por qué el conductor no advirtió la cercanía de la curva del kilómetro 117, en Picheuta, y siguió derecho por la ruta, cayendo unos 150 metros al vacío.

Una de las hipótesis que se manejan es que los jóvenes estaban viajando rumbo a Chile, pero como el paso internacional hacia el vecino país se encontraba cortado por un alud en territorio trasandino, decidieron regresar por la noche a la Ciudad de Mendoza.

Otra versión indica que Emanuel Fonseca Ripani, y Natalia Boneto, estaban paseando por los complicados caminos de la montaña mendocina cuando se produjo el accidente.

Iba en una Ford Ranger, lo interceptan ladrones y le pegan un balazo

12/02/11 La víctima recibió un tiro que le entró por el ojo izquierdo y salió por el hombro.
Un hombre, que iba en una camioneta Ford Ranger, fue baleado ayer por cuatro ladrones que le cruzaron un auto para asaltarlo, justo cuando esta a punto de llegar a su casa de la localidad bonaerense de Ituzaingó.

El hecho ocurrió a la madrugada, alrededor de las 2.30, cuando Gerardo Terceiro Nogal, de 50 años, cruzaba la esquina de Jáuregui y 26 de abril, muy cerca del Acceso Oeste, y cuatro ladrones lo interceptaron a bordo de un Renault Megane.

Los delincuentes se bajaron del auto y se acercaron a la víctima mientras le apuntaban con sus armas. Inmediatamente, dos de ellos sacaron al hombre de la camioneta a punta de pistola, mientras los restantes revisaban el interior de la cabina, relataron fuentes de la investigación.

Los ladrones que habían bajado a la víctima, lo metieron en el Megane. Según un jefe policial, en ese momento Nogal comenzó a forcejear con sus captores, quienes le dispararon un tiro que le entró por el ojo izquierdo, pasó por su faringe y le salió por el hombro.

Luego del disparo, los ladrones dejaron a la víctima dentro del Megane y abandonaron el lugar a pie. Al llegar a la esquina, asaltaron a otro hombre de unos 60 años que pasaba por allí en su Renault 9, a quien le sacaron el auto para escapar.

Nogal, en tanto, fue llevado de urgencia por unos vecinos que habían escuchado el balazo a la guardia del Hospital Posadas, en Haedo, donde se encuentra internado y fuera de peligro, según informaron fuentes de la causa.

Más tarde, personal policial bonaerense encontró abandonado en Haedo el Renault 9 en el que se fugaron los ladrones. Ayer a la tarde era objeto de pericias científicas que buscaban encontrar huellas dactilares u otros elementos que puedan identificar a los delincuentes.

Los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que los asaltantes pensaban que la víctima llevaba una fuerte suma de dinero encima, ya que no quisieron llevarse la camioneta, al punto de que no sólo la dejaron sino que también dejaron el Megane y se fueron en un tercer vehículo, menos costoso que los otros dos.

Los investigadores dijeron que el Megane, con patente del año 2000, que utilizaron los asaltantes y luego abandonaron con el baleado adentro, no tenía pedido de captura. En la investigación interviene en la causa la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Ituzaingó.

Los robos de autos de lujo son cada vez más violentos

12/02/11 - 22:40

Hay bandas que los cambian por cocaína en Bolivia. La Justicia descubrió una red que opera en el Oeste y Norte del GBA. Los ladrones montan retenes policiales falsos para detener a los coches. “Si tienen que matar, lo hacen”, dicen los investigadores.


PorSergio Dima Clarin

Hasta no hace mucho, los robos más frecuentes de autos de alta gama se registraban en concesionarias o en camiones mosquito. Eran golpes rápidos y limpios. Ahora el panorama parece haber cambiado. El crimen de José Luis Quispe, un chico de 13 años fusilado en General Rodríguez durante el robo de la camioneta Amarok de su familia, puso de manifiesto una nueva e inquietante tendencia. Los investigadores de este caso descubrieron una red de organizaciones delictivas muy violentas que se dedican a robar vehículos de lujo en las zonas Norte y Oeste del conurbano bonaerense. Las bandas están interrelacionadas y tienen la capacidad de rearmarse para seguir actuando cuando alguno de sus miembros cae detenido. Contarían, además, con algún tipo de cobertura, ya sea para falsificar los documentos del vehículo como para operar. Y un destino para los coches: Bolivia, donde son canjeados por cocaína.


Por el crimen de Quispe, la Justicia de Luján arrestó a dos sospechosos y pidió la captura de otros tres, que están prófugos. La banda también está acusada de haber matado al peluquero Gualter Carabajal, el 3 de diciembre último. “El objetivo de estas organizaciones son los vehículos, no los homicidios. Pero si para obtener un auto o una camioneta tienen que matar a alguien, lo hacen”, aseguró a Clarín una fuente judicial.


Tras el homicidio de Quispe, la Policía arrestó primero a dos hombres en General Paz y avenida Beiró. Esos sospechosos quedaron complicados por el robo de tres autos en jurisdicción de San Martín. Y si bien no fueron involucrados directamente en el caso del chico, sí pudo verificarse que tenían relaciones con esa banda. Pero, además, con otra organización que fue atrapada en diciembre, tras una investigación de ocho meses encabezada por las policías de San Isidro y José C. Paz.


Aquel primer expediente permitió rearmar los vínculos que entrelaza a las distintas bandas que roban autos de alta gama (sobre todo en el corredor de la Autopista de Oeste o de la avenida Libertador, en Zona Norte). También alcanzó a reconstruir gran parte del recorrido que hacen los vehículos una vez que son robados.


Tres fuentes investigativas dijeron a Clarín que la forma de actuar es relativamente simple, arriesgada y común a casi todas las organizaciones, en mayor o menor detalle. A veces realizan inteligencia, otras actúan al voleo.


La investigación pudo determinar que, primero, el vehículo era robado por asaltantes que se hacían pasar por policías. Luego, era llevado a un reducidor en La Paternal, donde un técnico (el “tordo”) le sacaba le rastreador satelital (el “bicho”). Allí, además, al auto “lo curaban” (le sacan todo aquello que lo hacía identificable) en apenas 15 minutos y le conseguían nuevos documentos. Luego venían los traslados a Bolivia a cargo de choferes contratados para la ocasión (cobraban hasta $ 25.000, depende la marca del vehículo).


El cruce fronterizo muchas veces se hacía directamente a través del río Bermejo, a la altura de Aguas Blancas. En general, allí el auto era canjeado por droga. Un dato llamativo de la causa es que se comprobó que, en uno de los regresos, luego de haber cambiado dos camionetas por 50 kilos de cocaína, los propios delincuentes fueron robados (en el kilómetro 50 de la Panamericana, ramal Campana). Tres hombres tiraron piedras en el camino y terminaron llevándose el coche y la droga que llevaba la banda a Buenos Aires.


Toda la investigación se remonta a las 23 horas del 29 de abril de 2010. Esa noche, tres falsos policías obligaron a un hombre a detener su camioneta BMW X6 con la excusa de un control de rutina en avenida Libertador y Maipú, en San Isidro. “¿Tiene rastreador?”, fue lo primero que le preguntaron al dueño de la 4x4. El hombre fue retenido varios minutos hasta que la banda finalmente desapareció con la camioneta. En ese caso, el rastreador no funcionaba. Pero cuando los investigadores pudieron reactivarlo, comenzó el seguimiento que los llevaría a Bolivia.


Los ladrones quedaron acusados de seis robos similares, ocurrido entre marzo de 2007 y abril de 2010. Durante un allanamiento en la casa de uno de los siete detenidos por esa causa, se secuestraron autopartes que se correspondían con no menos de 45 autos robados. Dos de los hechos incluyeron disparos: en uno, un ladrón murió al enfrentarse con un custodio.


A las 0.15 del 18 de marzo de 2007, en avenida Libertador y Primera Junta, San Isidro, tres hombres le cruzaron un auto a un BMW 530. El dueño estaba acompañado de dos mujeres. Pero, además, al volante de la camioneta iba un gendarme como custodio. “Abrí porque te mato”, gritaron los ladrones. El gendarme se pasó al asiento del acompañante, pero antes de que la banda pudiera llevarse la 4x4 se identificó y mató a uno de los ladrones. Los demás integrantes de la banda decidieron huir con las manos vacías.


El 25 de abril de 2009, un hombre se dirigía en su camioneta BMW X6 a la casa de un amigo en Martínez. Tres asaltantes lo obligaron a parar, siempre haciéndose pasar por policías. Uno de ellos le pegó una trompada en el rostro, lo forzó a cambiar de asiento y se lo llevaron secuestrado en su camioneta. La víctima tomó una decisión arriesgada. A lo 30 metros del lugar en el que había sido capturado, se tiró del vehículo en movimiento. Los ladrones le dispararon dos veces, aunque sin puntería.


Un hombre mencionado en la causa que fue investigada por la Justicia de San Isidro, quedó sospechado de integrar también el grupo que asesinó a Quispe. El asaltante tendría el papel de intermediario entre los robos, los desarmaderos y los compradores. De todas maneras, los investigadores saben que apenas descubrieron el comienzo de un extenso ovillo y que la red tiene la capacidad de reagruparse. La demanda no se agota. El negocio sigue funcionando, más allá de la caída de algún delincuente. Y más allá de las muertes.

viernes, 11 de febrero de 2011

Quiso presionar el botón antipánico del colectivo, pero igual lo asaltaron brutalmente en el partido de Tigre

11/02/11 - 12:15

Le pasó a un chofer de la línea 721. Cuando quiso pulsar la alarma, los tres delincuentes lo amenazaron. Terminaron amputándole dos dedos.


Tres delincuentes le cortaron hoy dos dedos de una mano y le produjeron un corte profundo en un brazo a un chofer de la línea de colectivo 721, durante un asalto a bordo del transporte, en la localidad bonaerense de General Pacheco, informaron fuentes policiales.

El hecho ocurrió hoy alrededor de las 5.10, cuando tres hombres subieron al interno 59 de la línea 721 que conducía Gustavo Sosa, quien acababa de comenzar su recorrido en Colombia y Las Achiras.

Según contaron fuentes de la línea de colectivos, a dos cuadras de la terminal se subieron dos de los delincuentes y, en la parada siguiente, se subió el tercero.
Los ladrones se sentaron como pasajeros y viajaron unas 20 cuadras hasta que abordaron a Sosa y lo forzaron a desviarse del recorrido a la altura de las calles Sastre y Avellaneda.

Aunque los delincuentes lo amenazaron para que no presionara el botón antipánico, Sosa se resistió y, en medio de un forcejeo, uno de ellos le amputó la primera falange del dedo índice y otro dedo de la mano derecha, dijeron los voceros.

Según fuentes policiales, los agresores le robaron a Sosa dinero, el celular y el reloj, y también le hicieron un corte profundo en el brazo derecho.

Una vez que los delincuentes bajaron del colectivo, Sosa logró girar su transporte y dirigirlo nuevamente hacia la terminal, adonde llegó tocando bocina a gran velocidad, contaron las fuentes de la línea.

Sus compañeros lo asistieron rápidamente y lo llevaron al hospital de El Talar, de donde lo derivaron luego a la clínica Fitz Roy del barrio porteño de Palermo, donde se encuentra lúcido y fuera de peligro.

En el momento del hecho no había otros pasajeros en el colectivo.

(FUENTE: TÉLAM)

Secuestran a una familia en Liniers y los liberan en Morón

11/02/11 - 12:40

Un matrimonio y sus dos hijos de 10 y 14 años fueron secuestrados en el acceso Oeste. Se llevaron al hombre para robar en su casa en Villa Tesei y el resto de la familia fue trasladada hasta Luján. Fueron liberados todos en Morón. Los delincuentes siguen prófugos.

Esta madrugada se convirtió en una pesadilla para la familia D`Angelo. Es que cerca de la 1 de la madrugada, en la intersección de la avenida General Paz y el acceso Oeste –a la altura de Liniers-, fueron secuestrados por cuatro delincuentes.



Un auto cruzó la camioneta en la que viajaba el matrimonio con sus dos hijos de 10 y 14 años. Se llevaron al hombre para robar en su casa de Villa Tesei y el resto de la familia fue traslada a Luján. Finalmente fueron liberados todos en Morón, pero los delincuentes siguen prófugos.



"Nos cruzaron un auto, estábamos tan nervioso que no vimos nada. Fue en la subida al acceso, donde pasan siempre un solo auto. Pasaron muy justo y cruzaron el auto adelante", recordó Miriam en la puerta de su casa de Villa Tesei.


El padre de familia dijo esta mañana a la prensa que es la segunda vez que sufre un asalto, ya que el año pasado ladrones entraron a su casa, y admitió con la voz quebrada que a veces piensa "en irse", aunque tiene una familia y debe seguir adelante.


Fuentes policiales informaron hoy a Télam que los delincuentes, que se conducían en un auto negro -que, según testigos, pudo haber sido un Peugeot 206 o 207-, lograron huir. La policía va a analizar las cámaras de los peajes de la Autopista del Oeste para poder tener una pista.



En diálogo con la prensa, la mujer dijo que los delincuentes los separaron: a ella y a sus hijos los subieron al auto de ellos y a su esposo lo llevaron en su camioneta.


"Nos separaron pero siempre nos trataron bien, nos dijeron que robaban y nada mas, que no nos iban a hacer nada malo si colaborábamos con lo que ellos nos pedían", recordó Miriam.


Dos de los delincuentes subieron a la Eco Sport y se fueron con Roberto D`Angelo rumbo a su vivienda, en Villa Tesei. Los otros dos ladrones obligaron a Miriam y a sus dos hijos a abordar el auto negro.


Según relató a Télam un jefe policial, los delincuentes que se llevaron cautivos a la mujer y los chicos se dirigieron por la autopista del Oeste rumbo a Luján, por donde dieron vueltas hasta que sus cómplices concluyeron el robo en la casa de la familia.


"A mí me llevaron solo en la camioneta y se llevaron a mi señora con los chicos. Ellos querían plata pero como yo no tengo mucho les di lo que tenía, poca plata, electrodomésticos y nada mas", dijo Roberto, quien aclaró que se trató de un robo "al voleo".


Mientras tanto, el resto de la familia permaneció cautiva cerca de tres horas a bordo del otro auto, que transitó por distintas zonas vecinas a Luján

Le roban el celular, reconoce al ladrón y le pegan un tiro

11/02/11 El asaltante le apoyó el arma en la frente y disparó. Antes le había dicho: “No me batas con la cana”. Hay dos hermanos detenidos, de 20 y 22 años, que viven a sólo tres cuadras de la casa de la chica. La víctima, una nena de 13 años, está muy grave

PorGustavo Molina
Cordoba. Corresponsalia

ANGUSTIA. MANUEL TOLEDO, ABUELO DE MICAELA, EN EL HOSPITAL INFANTIL DE ALTA CORDOBA, DONDE LA NENA SE ENCUENTRA INTERNADA DESDE EL DOMINGO.



Hace cuatro días que vivo en este hospital. Me voy a la noche a dormir y a primera hora ya estoy de nuevo esperando el parte”, dice Manuel Toledo, el abuelo de Micaela Soria, la nena de 13 años que el domingo a la noche fue herida por dos ladrones que le robaron el celular en el barrio Nuestro Hogar III, de la capital cordobesa.

El caso conmueve a toda la provincia por su crueldad : a la chica le pegaron un tiro en la frente porque reconoció a uno de los asaltantes . Hay dos detenidos: los hermanos Juan y Carlos Ludueña, de 20 y 22 años, quienes viven a sólo tres cuadras de la familia de la víctima .

En la explanada del Hospital Municipal Infantil, Manuel le desnuda a Clarín sus esperanzas: “Yo espero un milagro. Bah, dos milagros. Uno, que mi nietita viva, que le gane a la muerte. Ella es fuerte y sana; y va a vivir. El otro milagro que le pido a Dios es que quede bien, que no quede con secuelas”. Este peluquero de 63 años fuma y mira al cielo, como implorando que la nena –que está muy grave– gane la batalla. “Usted déjeme que Micaela se mejore –dice– y yo le voy a hacer la vida imposible a estos tipos.

No puede ser que anden drogados, matando y robando, y que la Policía no haga nada...

” El drama ocurrió el domingo, cerca de la medianoche. Micaela estaba acostada viendo la televisión cuando su tía Carla, de 18 años, le pidió que la acompañara a comprar cigarrillos al almacén del barrio. De regreso, las jóvenes fueron interceptadas por dos ladrones armados. Uno de ellos apuntó a Micaela, le arrebató el celular y le dijo: “No me batas con la cana” . Cuando éste se alejaba, la nena murmuró: “Yo a vos te conozco...” “Para qué se lo habrá dicho –se lamenta el abuelo de la víctima–. El tipo volvió, le puso el revólver en la frente y disparó”.

Ante el espanto de su sobrina con la cara destrozada por el balazo, Carla se puso a gritar. El agresor, entonces, se acercó a ella con la intención de dispararle , pero su cómplice lo abrazó y se lo llevó. Horas después del ataque, el fiscal Pedro Caballero imputó y detuvo a los hermanos Ludueña, a quienes acusó del delito de robo calificado y tentativa de homicidio. Carlos habría sido el que baleó a Micaela.

La nena fue trasladada al Hospital Municipal de Urgencias, donde lograron estabilizarla y salvarle la vida, pero horas después fue derivada al Infantil, donde ahora se encuentra en coma farmacológico. “Hay que ser cuidadosos y objetivos. Su pronóstico es reservado. Los adolescentes tienen mayor capacidad de recuperación que nosotros, los adultos. No obstante, debemos reconocer que es un cuadro muy grave”, señaló Aldo Joseph, director del hospital.

La bala calibre 22 ingresó por la región frontal izquierda y está alojada junto al parietal izquierdo. “La paciente tiene asistencia respiratoria mecánica.

Por ahora no observamos pérdida de masa encefálica , pero sí una contusión por la onda expansiva del proyectil”, detalla el último parte médico.

Los papás de Micaela –Valeria y Damián Soria– padecen diferentes grados de discapacidad mental, por eso la nena vivió hasta hace un mes con su abuelo en el barrio San Fernando. “Como iba a empezar el secundario, mi hija me pidió que Micaela volviera con ella a su casa. Mire lo que le pasó”, dice Manuel.

Micaela, entonces, se mudó al barrio Nuestro Hogar III, una zona de viviendas sociales construidas por el Estado para gente de bajos recursos. A unas tres cuadras de allí queda Villa Angelelli, uno de los asentamientos de emergencia más antiguos y populosos de Córdoba, donde viven los hermanos Ludueña.

El abogado de los padres de la víctima, Julio Páez, afirmó que hoy se van a constituir en querellantes y pedirán la imputación por los delitos de tentativa de homicidio agravado por alevosía y criminis causa ” (esto es, matar para encubrir otro delito), calificación que contempla una pena máxima de prisión perpetua.