13/04/11 Las dos víctimas fueron estranguladas. Estaba prófugo hacía 2 años y vivía en la calle.
Un hombre de 34 años que decía ser experto en Sipalki –un violento arte marcial coreano– fue detenido ayer acusado de asaltar y asesinar brutalmente en 2008 a una anciana de 84. Al momento de ser apresado, el sospechoso vivía en las calles porteñas y era cartonero .
El detenido fue identificado como Miguel Angel Maciel, quien quedó imputado por el crimen de Secundina Cardozo Pazos (84). El 30 de diciembre de 2008, la mujer fue hallada estrangulada con un cable y con el esternón roto , en su casa de Catedral 1356, en Ciudadela (partido de Almirante Brown), en el sur del conurbano.
Fuentes policiales consultadas por Clarín contaron que el hombre también está siendo investigado por un crimen similar al de Cardozo Pazos, ocurrido en febrero de 2010 también en Claypole . La víctima también era anciana, fue estrangulada y vivía a siete cuadras de lo de Secundina.
El caso tomó relevancia ayer porque versiones difundidas por agencias de noticias indicaban que Maciel “mataba a ancianas por placer” y que estaba sospechado en un total de tres asesinatos (el tercero, en Capital Federal); que nunca había robado nada y que había estudiado Sipalki durante 8 años .
Sin embargo, fuentes policiales dijeron a Clarín que el sospechoso no tiene ninguna vinculación con el asesinato ocurrido en Capital. Que en los dos casos donde sí es sospechoso efectivamente hubo robos y que, lejos de ser un estudioso de artes orientales, Maciel vivía desde hacía un año y medio en Córdoba y Maipú, en la calle.
Familiares de Secundina Cardozo Pazos contaron a Clarín que, hasta el primer asesinato, el detenido vivía en Claypole con un hermano y se dedicaba a hacer changas y a cortarles el pasto a sus vecinos . “La versión de que era experto en Sipalki salió de él mismo, que le decía eso a la gente del barrio. Pero en realidad era un tipo que no parecía estar en sus cabales”, explicaron.
“Maciel iba muy seguido a hacer changas a la casa de Secundina. Por eso, ella le tomó cariño y hasta le dio las llaves. El día del crimen, le estaba cocinando, porque le daba lástima. El la estranguló con el cable del teléfono y la golpeó duro, porque al parecer quería que le dijera dónde tenía escondida la plata de la jubilación . Se llevó dinero y un televisor”, contó un familiar de Cardozo Pazos.
Todas las pruebas lo señalan. “Maciel le dijo a un vecino suyo: ‘Maté a una vieja y me fui’”, aseguró una fuente de la Bonaerense. “Además, quien mató a Secundina se fue y cerró la puerta con llave, y justo él tenía un juego de llaves de la víctima”.
Luego de ese primer crimen, Maciel desapareció del barrio y se fue a vivir a una casa de California y Vieytes, en el barrio porteño de Barracas. Pero al poco tiempo empezó a dormir en la calle , en condición de indigente.
En Lomas de Zamora, la División Homicidios tenía el dato de que Maciel estaba “cartoneando” en el centro porteño. Entonces le pidió colaboración a la Federal. “Con una foto lo empezamos a buscar y, ayer a la madrugada lo encontramos durmiendo en Córdoba y Maipú”, explicaron.
miércoles, 13 de abril de 2011
Secuestraron a dos hermanos, los llevaron a recorrer cajeros y luego los liberaron
13/04/11 - 08:02
Uno de ellos fue capturado en la Costanera, frente a Aeroparque. Pidieron un rescate y cuando su hermano fue a pagar, también lo capturaron. Los llevaron a recorrer cajeros, luego pasaron por un local de trajes de su propiedad y finalmente los liberaron en la Panamericana.

Dos hermanos pasaron una madrugada de terror tras ser secuestrados y amenazados por delincuentes que finalmente los liberaron en la autopista Panamericana, a la altura de Vicente López luego de una larga recorrida que incluyó cajeros automáticos, la casa de una de las víctimas –a la que decidieron no entrar- y el local de alquiler de trajes de uno de ellos.
Todo comenzó a la medianoche, cuando uno de los hermanos decidió frenar en la costanera, frente a Aeroparque, porque “cada tanto me tiento con un carrito”, relató una de las víctimas esta mañana. Y dijo: “El boludo fui yo, por estar ahí”.
Lo abordaron seis delincuentes, que se subieron a su Volkswagen Vento y llamaron a su hermano para pedirle rescate. Y cuando este último acudió, dos horas después, con los $2.000 pesos acordados, también fue capturado.
Según relataron los hermanos, lo que vivieron a partir de allí fue una pesadilla. “Me gatillaron en la cabeza cuarenta veces. Me llevaron a mi casa, donde estaba mi mujer y mi hijo y al final como vieron que vivía en un complejo decidieron no entrar”, relató el segundo hombre secuestrado.
Los hermanos calificaron a los delincuentes de “re contra profesionales” y aseguraron que “sabían todo”.
En la recorrida, que incluyó paradas en cajeros automáticos, los delincuentes los llevaron al negocio de alquiler de trajes de su propiedad, en Las Heras al 2900, de donde se llevaron mercadería.
Tras reclamar más seguridad a las autoridades, los hermanos agradecieron a Dios “que no nos mataron”.
Uno de ellos fue capturado en la Costanera, frente a Aeroparque. Pidieron un rescate y cuando su hermano fue a pagar, también lo capturaron. Los llevaron a recorrer cajeros, luego pasaron por un local de trajes de su propiedad y finalmente los liberaron en la Panamericana.

Dos hermanos pasaron una madrugada de terror tras ser secuestrados y amenazados por delincuentes que finalmente los liberaron en la autopista Panamericana, a la altura de Vicente López luego de una larga recorrida que incluyó cajeros automáticos, la casa de una de las víctimas –a la que decidieron no entrar- y el local de alquiler de trajes de uno de ellos.
Todo comenzó a la medianoche, cuando uno de los hermanos decidió frenar en la costanera, frente a Aeroparque, porque “cada tanto me tiento con un carrito”, relató una de las víctimas esta mañana. Y dijo: “El boludo fui yo, por estar ahí”.
Lo abordaron seis delincuentes, que se subieron a su Volkswagen Vento y llamaron a su hermano para pedirle rescate. Y cuando este último acudió, dos horas después, con los $2.000 pesos acordados, también fue capturado.
Según relataron los hermanos, lo que vivieron a partir de allí fue una pesadilla. “Me gatillaron en la cabeza cuarenta veces. Me llevaron a mi casa, donde estaba mi mujer y mi hijo y al final como vieron que vivía en un complejo decidieron no entrar”, relató el segundo hombre secuestrado.
Los hermanos calificaron a los delincuentes de “re contra profesionales” y aseguraron que “sabían todo”.
En la recorrida, que incluyó paradas en cajeros automáticos, los delincuentes los llevaron al negocio de alquiler de trajes de su propiedad, en Las Heras al 2900, de donde se llevaron mercadería.
Tras reclamar más seguridad a las autoridades, los hermanos agradecieron a Dios “que no nos mataron”.
Matan a un repartidor de helado para robarle la moto
13/04/11 Sebastián Olivera tenía 26 años y era papá de un bebé de 6 meses. Fue sorprendido por los ladrones cuando regresaba de dejar un pedido. Le pegaron un tiro en el pecho y se fueron en su ciclomotor. Fue baleado por dos asaltantes en Lomas de Zamora
PorLiliana Caruso
Era uno de los últimos pedidos que Sebastián Olivera (26) tenía pensado entregar antes de que la heladería en la que trabajaba –en pleno centro de Lomas de Zamora– cerrara. El kilo de helado era para la calle 24 de Mayo entre Gorriti y Loria, a unas 15 cuadras de la sucursal de la cadena “La Veneciana”.
Olivera fue a llevar el helado con su ciclomotor. Se quedó un rato hablando con el dueño de casa, que ya era un cliente conocido y, cuando estaba por volver al negocio, comenzó la acción que terminaría en la tragedia: dos hombres armados y en una moto lo interceptaron sorpresivamente para robarle la suya.
Nadie sabe con exactitud qué sucedió después. Si Olivera se resistió o hizo algún movimiento extraño que sorprendió o confundió a los delincuentes, pero los ladrones le dispararon un balazo en el pecho .
Los asaltantes se fueron con las dos motos y escaparon.
El repartidor quedó tirado en la vereda de la casa del cliente, quien al oir el disparo salió a la calle. Olivera, ya en el piso y desangrándose, llegó a llamar a su esposa para contarle que lo habían asaltado y que estaba herido.
Según contaron fuentes del caso a Clarín , una patrulla de Prevención Municipal que rondaba por el lugar fue avisada por una pareja que un chico estaba tirado en la vereda.
El vehículo fue hasta el lugar y sus ocupantes llamaron a la ambulancia y a la Policía cuando el joven aún estaba con vida. Pero antes de que llegaran a auxiliarlo, murió. La bala le había atravesado el pecho.
Olivera estaba casado y era padre de un bebé de seis meses . Hacía cuatro años que trabajaba como repartidor en esa cadena de heladerías, la más importante de Lomas de Zamora. Su esposa también era empleada de la heladería, pero de la sucursal de Lanús.
“Sebastián era un compañero macanudo, buen tipo, luchador y siempre dedicado a su familia”, contó a Clarín uno de sus compañeros que prefirió no dar su nombre.
Ayer, la heladería de Laprida al 400 donde trabajaba Olivera estaba atendiendo al público como en el resto de las sucursales, pero sus empleados se habían puesto una cinta negra en sus uniformes .
Olivera fue asaltado el lunes cerca de las diez de la noche. “Yo entré y al segundo escuché el balazo. Al salir me lo encontré tirado. No sé qué pasó afuera, no escuché discusiones, ni voces, ni nada. No sé ni de dónde aparecieron los delincuentes”, contó a Clarín Marcelo, el cliente que vio por última vez con vida a Sebastián.
Minutos más tarde, la familia de la víctima llegó al lugar. “Su esposa estaba destruída. Decía que no sabía qué iba a hacer con su bebé, sin su papá. Nadie podía decirle nada porque era una pena enorme. Un chico muy joven, trabajador, con toda una vida por delante”, contó María, otra de las vecinas.
Después de dispararle, los ladrones escaparon con la moto de Sebastián. En su poder le dejaron la plata del reparto y su celular, con el que se comunicó con su mujer antes de morir.
Según contaron a Clarín algunos empleados de la sucursal donde trabajaba Sebastián, el mes pasado también sufrieron el robo de un ciclomotor de reparto .
“Esa vez por suerte no pasó nada grave, se llevaron la moto y después apareció toda desarmada”, dijeron los jóvenes.
Otro vecino, Pablo, contó que hay muchas heladerías que no ofrecen servicio de delivery pasando un radio de 20 cuadras del centro porque tienen miedo de que los asalten. “Yo vivo pasando la calle Santa Fe, cerca de la cancha de Los Andes, y por ejemplo ahí ya no reparten porque los negocios dicen que todo el tiempo los asaltan. Y mirá, a Sebastián lo mataron en la zona que todavía creen que es segura, cerca del centro de Lomas de Zamora”.
Policías de la seccional primera de Lomas y de la Distrital Centro de ese distrito trabajaban anoche para atrapar a los asaltantes, por el momento prófugos.
Según comentaron fuentes del caso, las cámaras del municipio ubicadas a tres cuadras de donde ocurrió el crimen registraron el paso de Olivera, pero no el escape de los delincuentes.
PorLiliana Caruso
Era uno de los últimos pedidos que Sebastián Olivera (26) tenía pensado entregar antes de que la heladería en la que trabajaba –en pleno centro de Lomas de Zamora– cerrara. El kilo de helado era para la calle 24 de Mayo entre Gorriti y Loria, a unas 15 cuadras de la sucursal de la cadena “La Veneciana”.
Olivera fue a llevar el helado con su ciclomotor. Se quedó un rato hablando con el dueño de casa, que ya era un cliente conocido y, cuando estaba por volver al negocio, comenzó la acción que terminaría en la tragedia: dos hombres armados y en una moto lo interceptaron sorpresivamente para robarle la suya.
Nadie sabe con exactitud qué sucedió después. Si Olivera se resistió o hizo algún movimiento extraño que sorprendió o confundió a los delincuentes, pero los ladrones le dispararon un balazo en el pecho .
Los asaltantes se fueron con las dos motos y escaparon.
El repartidor quedó tirado en la vereda de la casa del cliente, quien al oir el disparo salió a la calle. Olivera, ya en el piso y desangrándose, llegó a llamar a su esposa para contarle que lo habían asaltado y que estaba herido.
Según contaron fuentes del caso a Clarín , una patrulla de Prevención Municipal que rondaba por el lugar fue avisada por una pareja que un chico estaba tirado en la vereda.
El vehículo fue hasta el lugar y sus ocupantes llamaron a la ambulancia y a la Policía cuando el joven aún estaba con vida. Pero antes de que llegaran a auxiliarlo, murió. La bala le había atravesado el pecho.
Olivera estaba casado y era padre de un bebé de seis meses . Hacía cuatro años que trabajaba como repartidor en esa cadena de heladerías, la más importante de Lomas de Zamora. Su esposa también era empleada de la heladería, pero de la sucursal de Lanús.
“Sebastián era un compañero macanudo, buen tipo, luchador y siempre dedicado a su familia”, contó a Clarín uno de sus compañeros que prefirió no dar su nombre.
Ayer, la heladería de Laprida al 400 donde trabajaba Olivera estaba atendiendo al público como en el resto de las sucursales, pero sus empleados se habían puesto una cinta negra en sus uniformes .
Olivera fue asaltado el lunes cerca de las diez de la noche. “Yo entré y al segundo escuché el balazo. Al salir me lo encontré tirado. No sé qué pasó afuera, no escuché discusiones, ni voces, ni nada. No sé ni de dónde aparecieron los delincuentes”, contó a Clarín Marcelo, el cliente que vio por última vez con vida a Sebastián.
Minutos más tarde, la familia de la víctima llegó al lugar. “Su esposa estaba destruída. Decía que no sabía qué iba a hacer con su bebé, sin su papá. Nadie podía decirle nada porque era una pena enorme. Un chico muy joven, trabajador, con toda una vida por delante”, contó María, otra de las vecinas.
Después de dispararle, los ladrones escaparon con la moto de Sebastián. En su poder le dejaron la plata del reparto y su celular, con el que se comunicó con su mujer antes de morir.
Según contaron a Clarín algunos empleados de la sucursal donde trabajaba Sebastián, el mes pasado también sufrieron el robo de un ciclomotor de reparto .
“Esa vez por suerte no pasó nada grave, se llevaron la moto y después apareció toda desarmada”, dijeron los jóvenes.
Otro vecino, Pablo, contó que hay muchas heladerías que no ofrecen servicio de delivery pasando un radio de 20 cuadras del centro porque tienen miedo de que los asalten. “Yo vivo pasando la calle Santa Fe, cerca de la cancha de Los Andes, y por ejemplo ahí ya no reparten porque los negocios dicen que todo el tiempo los asaltan. Y mirá, a Sebastián lo mataron en la zona que todavía creen que es segura, cerca del centro de Lomas de Zamora”.
Policías de la seccional primera de Lomas y de la Distrital Centro de ese distrito trabajaban anoche para atrapar a los asaltantes, por el momento prófugos.
Según comentaron fuentes del caso, las cámaras del municipio ubicadas a tres cuadras de donde ocurrió el crimen registraron el paso de Olivera, pero no el escape de los delincuentes.
martes, 12 de abril de 2011
Trabajadores de un Frigorifico reclaman aumento Salarial
el dia 9 de Abril del Cte año, se produjo un conflicto
gremial que viene manteniendo la empresa RIO PLATENSE SAICIF, ubicada en Avda Constituyentes y Derqui del Barrios Las Tunas de Gral Pacheco partido de Tigre, la cual mas de 200 empleados llevan realizando un paro de actividades con concurrencia a su trabajo. En donde a su vez en los corrales de dicha empresa se encuentran desde desde varios dias 2500 cabezas de ganado que habian ingresado para faena donde se puede suceder una mortalidad masiva de esta por no proveerse una alimentacion adecuada.Con relacion a los sucesos, autoridades de la empresa, concurrieron a la fiscalia, donde se labraron actuaciones Judiciales bajo la caratula TURBACION DE LA POSESION, Con la intervencion de la UFI Nro 2 A CARGO DEL DR JOSE AMAYO DEL DISTRITO TIGRE, Y JUZGADO DE GARANTIAS Nro 4 DEL dpto Judicial de San Isidro. El conflicto surge de un reclamo salaril prometido por la patronal y no cumplido hasta la fecha,en el dia de mhoy los trabajadores cortaron por varias horas el transito en ruta panamericana, ocacionando un caos vehicular de magnitud.
gremial que viene manteniendo la empresa RIO PLATENSE SAICIF, ubicada en Avda Constituyentes y Derqui del Barrios Las Tunas de Gral Pacheco partido de Tigre, la cual mas de 200 empleados llevan realizando un paro de actividades con concurrencia a su trabajo. En donde a su vez en los corrales de dicha empresa se encuentran desde desde varios dias 2500 cabezas de ganado que habian ingresado para faena donde se puede suceder una mortalidad masiva de esta por no proveerse una alimentacion adecuada.Con relacion a los sucesos, autoridades de la empresa, concurrieron a la fiscalia, donde se labraron actuaciones Judiciales bajo la caratula TURBACION DE LA POSESION, Con la intervencion de la UFI Nro 2 A CARGO DEL DR JOSE AMAYO DEL DISTRITO TIGRE, Y JUZGADO DE GARANTIAS Nro 4 DEL dpto Judicial de San Isidro. El conflicto surge de un reclamo salaril prometido por la patronal y no cumplido hasta la fecha,en el dia de mhoy los trabajadores cortaron por varias horas el transito en ruta panamericana, ocacionando un caos vehicular de magnitud.
miércoles, 6 de abril de 2011
HOMICIDIO EN GENERAL PACHECO PARTIDO DE TIGRE
06-04-11
Una persona que se dirigía a su trabajo fue salvajemente asesinada de tres disparos en la espalda.
Hernández Lujan, de 34 años, profesión albañil, que en horas de la mañana de hoy se dirigía a su trabajo y en momentos que se encontraba solo media cuadra de su domicilio fue interceptado por desconocido/s quienes blandiendo armas de fuego intentan asaltarlo, Hernández se resiste y trata de regresar corriendo a su domicilio, es en ese momento que recibe tres disparos de arma de fuego en su espalda. Su hermana que escucho los disparos se asoma por la puerta y encuentra a su hermano muerto en la vereda. El hecho ocurrió en la intersección de las calle San Souci y Francesista de la localidad Gral. Pacheco, partido de Tigre. Interviene la comisaría 2dª de Pacheco.
Una persona que se dirigía a su trabajo fue salvajemente asesinada de tres disparos en la espalda.
Hernández Lujan, de 34 años, profesión albañil, que en horas de la mañana de hoy se dirigía a su trabajo y en momentos que se encontraba solo media cuadra de su domicilio fue interceptado por desconocido/s quienes blandiendo armas de fuego intentan asaltarlo, Hernández se resiste y trata de regresar corriendo a su domicilio, es en ese momento que recibe tres disparos de arma de fuego en su espalda. Su hermana que escucho los disparos se asoma por la puerta y encuentra a su hermano muerto en la vereda. El hecho ocurrió en la intersección de las calle San Souci y Francesista de la localidad Gral. Pacheco, partido de Tigre. Interviene la comisaría 2dª de Pacheco.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Violan a dos hermanas de 14 y 18 años en City Bell
10/03/11 El agresor las llevó hasta una casa abandonada Las adolescentes volvían de una estación de servicio donde habían ido a comprar cigarrillos. El violador las amenazó y las obligó a caminar con él hasta el lugar del ataque. La más chica quedó internada.
PorMónica Galmarini
La Plata. Corresponsalia

ESCENARIO. LA ESTACION DE SERVICIO DONDE LAS CHICAS ATACADAS HABIAN IDO A COMPRAR CIGARRILLOS
Todo forma parte de un expediente judicial colmado de detalles horrorosos , difíciles de digerir. En los tribunales de La Plata investigan la violación de dos hermanas de 14 y 18 años que fueron atacadas el último fin de semana por un hombre que las sorprendió durante la madrugada del domingo, cuando salían de una estación de servicio ubicada cerca del camino General Belgrano, en City Bell.
El agresor las amenazó y luego caminó con ellas abrazadas hasta un zona oscura donde las chicas sufrieron los ataques sexuales entre arbustos y detrás de un árbol.
Hubo un primer ataque a cada una, incluyendo golpes y aberraciones. En un momento el abusador salió a un pasillo de tierra y las chicas aterrorizadas pensaron que era el final de la pesadilla. Pero el hombre enseguida regresó y las volvió a violar.
Después huyó a pie. La más chica de las víctimas anoche todavía continuaba internada en el hospital de Niños de La Plata, donde la atendieron y le realizaron diversos estudios. Su hermana aún no pudo declarar en sede judicial.
“Está sumergida en una crisis de nervios que le impide hablar” , aseguraron a Clarín fuentes judiciales.
Para los investigadores, los testimonios de las chicas serán claves. En pocos días se conocerá el perfil genético del violador, porque en ningún momento uso preservativos. Como la denuncia policial fue inmediata, los peritos médicos pudieron obtener muestras consideradas importantes para la causa.
El brutal episodio ocurrió el domingo a las 3. Las hermanas –su identidad se mantiene en reserva para preservar su intimidad– habían ido a una estación de servicio para comprar cigarrillos.
Apenas salieron para regresar a su casa, ubicada a pocas cuadras, apareció un hombre “robusto” de 1,70 de altura, con la cara descubierta y un gorro en la cabeza. Fue en la calle 24 entre 475 y 476 de City Bell.
“Tengo un fierro, no griten y sigan caminando” , les dijo el abusador, mientras las tomó por el hombro a las dos.
El miedo las paralizó. Las chicas vieron algo parecido a un arma, un caño o un cuchillo grande que el abusador llevaba entre la ropa.
El recorrido a pie fue de casi dos cuadras hasta una zona cubierta de arbustos. Allí las empujó hacia un corredor de acceso a una casa desocupada. La Policía está convencida de que el violador conocía el lugar, porque es un sector con escasa iluminación y rodeado por vegetación espesa .
En la oscuridad las atacó sexualmente con extrema violencia. En un momento el violador habría escuchado ruidos y se asomó por unos minutos al camino por donde habían llegado, pero las chicas no alcanzaron a reponerse para escapar cuando el atacante regresó y volvió a abusarlas.
Pocos minutos después de que el hombre escapara del lugar las hermanas corrieron hasta su casa para pedir ayuda.
La familia, desesperada, hizo la denuncia en la Comisaría 10a. de City Bell y enseguida las chicas fueron asistidas por especialistas del Gabinete de Delitos Sexuales de la DDI platense.
Hasta ayer el fiscal a cargo del hecho, Fernando Catasegna, no había podido tomar declaración a la mayor de las hermanas para reunir detalles que permitan confeccionar un dictado de rostro del abusador. El año pasado hubo un identikit sobre otro violador en la zona que aún sigue prófugo .
La adolescente de 14 podría obtener el alta médica en las próximas horas, pero para aportar su testimonio la justicia debe evaluar primero con un psicodiagnóstico si está en condiciones de hacerlo. “Se trata de una menor y hay que evitar una revictimización por la terrible situación traumática que sufrió”, explicaron en tribunales.
Mientras tanto, en la fiscalía esperan los informes sobre filmaciones de cámaras de seguridad ubicadas en la estación de servicio y en otros sectores y comercios del barrio que podrían haber registrado el paso del violador durante la madrugada del ataque.
PorMónica Galmarini
La Plata. Corresponsalia

ESCENARIO. LA ESTACION DE SERVICIO DONDE LAS CHICAS ATACADAS HABIAN IDO A COMPRAR CIGARRILLOS
Todo forma parte de un expediente judicial colmado de detalles horrorosos , difíciles de digerir. En los tribunales de La Plata investigan la violación de dos hermanas de 14 y 18 años que fueron atacadas el último fin de semana por un hombre que las sorprendió durante la madrugada del domingo, cuando salían de una estación de servicio ubicada cerca del camino General Belgrano, en City Bell.
El agresor las amenazó y luego caminó con ellas abrazadas hasta un zona oscura donde las chicas sufrieron los ataques sexuales entre arbustos y detrás de un árbol.
Hubo un primer ataque a cada una, incluyendo golpes y aberraciones. En un momento el abusador salió a un pasillo de tierra y las chicas aterrorizadas pensaron que era el final de la pesadilla. Pero el hombre enseguida regresó y las volvió a violar.
Después huyó a pie. La más chica de las víctimas anoche todavía continuaba internada en el hospital de Niños de La Plata, donde la atendieron y le realizaron diversos estudios. Su hermana aún no pudo declarar en sede judicial.
“Está sumergida en una crisis de nervios que le impide hablar” , aseguraron a Clarín fuentes judiciales.
Para los investigadores, los testimonios de las chicas serán claves. En pocos días se conocerá el perfil genético del violador, porque en ningún momento uso preservativos. Como la denuncia policial fue inmediata, los peritos médicos pudieron obtener muestras consideradas importantes para la causa.
El brutal episodio ocurrió el domingo a las 3. Las hermanas –su identidad se mantiene en reserva para preservar su intimidad– habían ido a una estación de servicio para comprar cigarrillos.
Apenas salieron para regresar a su casa, ubicada a pocas cuadras, apareció un hombre “robusto” de 1,70 de altura, con la cara descubierta y un gorro en la cabeza. Fue en la calle 24 entre 475 y 476 de City Bell.
“Tengo un fierro, no griten y sigan caminando” , les dijo el abusador, mientras las tomó por el hombro a las dos.
El miedo las paralizó. Las chicas vieron algo parecido a un arma, un caño o un cuchillo grande que el abusador llevaba entre la ropa.
El recorrido a pie fue de casi dos cuadras hasta una zona cubierta de arbustos. Allí las empujó hacia un corredor de acceso a una casa desocupada. La Policía está convencida de que el violador conocía el lugar, porque es un sector con escasa iluminación y rodeado por vegetación espesa .
En la oscuridad las atacó sexualmente con extrema violencia. En un momento el violador habría escuchado ruidos y se asomó por unos minutos al camino por donde habían llegado, pero las chicas no alcanzaron a reponerse para escapar cuando el atacante regresó y volvió a abusarlas.
Pocos minutos después de que el hombre escapara del lugar las hermanas corrieron hasta su casa para pedir ayuda.
La familia, desesperada, hizo la denuncia en la Comisaría 10a. de City Bell y enseguida las chicas fueron asistidas por especialistas del Gabinete de Delitos Sexuales de la DDI platense.
Hasta ayer el fiscal a cargo del hecho, Fernando Catasegna, no había podido tomar declaración a la mayor de las hermanas para reunir detalles que permitan confeccionar un dictado de rostro del abusador. El año pasado hubo un identikit sobre otro violador en la zona que aún sigue prófugo .
La adolescente de 14 podría obtener el alta médica en las próximas horas, pero para aportar su testimonio la justicia debe evaluar primero con un psicodiagnóstico si está en condiciones de hacerlo. “Se trata de una menor y hay que evitar una revictimización por la terrible situación traumática que sufrió”, explicaron en tribunales.
Mientras tanto, en la fiscalía esperan los informes sobre filmaciones de cámaras de seguridad ubicadas en la estación de servicio y en otros sectores y comercios del barrio que podrían haber registrado el paso del violador durante la madrugada del ataque.
Le pegan cuatro balazos a un hombre que resistió un asalto
10/03/11 Entregó la camioneta pero le dispararon cuando impidió que entraran a la casa.
PorSergio Dima

CONMOCION. JORGE, UN SOBRINO DEL HOMBRE ASALTADO, ASEGURO QUE LA VICTIMA YA ESTA FUERA DE PELIGRO.
La familia venía de una tragedia reciente, por la muerte de una de sus integrantes tras una grave enfermedad. En la mañana de ayer, casi suma otra.
Otro de sus miembros, un hombre de 50 años, fue atacado por dos asaltantes en moto cuando estaba sacando su camioneta de la casa de su madre para ir a trabajar. La víctima forcejó con los motochorros y recibió cuatro balazos, aunque ayer a la tarde ya estaba fuera de peligro. Los ladrones huyeron y anoche seguían prófugos .
Todo comenzó cerca de las 6.30 de la madrugada, en un chalé ubicado en Soldados de Malvinas Argentinas al 500, en la localidad de Villa Adelina, en la zona norte del conurbano. Amadeo Pedro Scerbo abrió la puerta de su casa, caminó algunos metros hasta lo de su madre y de allí sacó la camioneta para ir a su trabajo en la empresa de energía Edenor.
Mientras estaba cerrando el portón del garage, dos jóvenes llegaron a toda velocidad en una moto. Uno de ellos se bajó y lo amenazó con un arma.
“Llévense la camioneta”, fue lo primero que alcanzó a decir Scerbo cuando se vio encañonado. El segundo asaltante, mientras tanto, se metió en su Renault Kangoo y le arrebató el maletín de trabajo.
Pero los asaltantes querían más. Según contó a Clarín Jorge, un sobrino de la víctima, los ladrones querían entrar a la casa . Fue en ese momento que Scerbo comenzó a forcejear. Adentro estaba su madre, una señora mayor.
Enseguida se oyeron entre siete y nueve disparos . Según sus familiares, la víctima recibió cuatro tiros: en una pierna, en la espalda y en un hombro. Fuentes policiales dijeron a Clarín que las heridas serían menos.
Al escuchar los tiros y la pelea, la madre de Scerbo comenzó a gritar adentro del chalé y llamó al 911. Los asaltantes dejaron al hombre herido y escaparon en la moto, llevándose sólo su maletín de trabajo. Adentró había algunos papeles, un GPS y una cámara digital . “No había dinero ni nada por el estilo –agregó el sobrino de la víctima–. Para nosotros fue al voleo. Estaban pasando por acá, lo vieron y decidieron asaltarlo.
Mi tío es un hombre de carácter fuerte y seguramente cuando se quisieron meter en la casa, él reaccionó”.
“La mamá estaba muy asustada y quiso salir de la casa. Pero mi tío le gritó que no lo hiciera y que llamara a la Policía”, contó Jorge. Los dos asaltantes usaban cascos: “Por eso no los pudo ver bien a ninguno de los dos. Le tiraron a matar, pero tuvo suerte”. Anoche aún no había detenidos.
Luego de que lo s asaltantes escaparan, Scerbo quedó herido pero de pie junto a su camioneta. Al rato lo llevaron a un hospital en Boulogne y después fue trasladado a una clínica. En la tarde de ayer, sus familiares afirmaron que ya estaba fuera de peligro .
La familia viene muy golpeada. Hace poco más de un mes, una hermana de Scerbo murió de cáncer de manera fulminante . Todos se abroquelaron alrededor de Rina, su madre, para contener la tristeza de la pérdida.
Scerbo trabaja como empleado técnico en la empresa Edenor. El hombre tiene dos hijos y vive con su pareja a pocos metros de lo de su madre. Todas las mañana camina hasta allí para sacar su camioneta del garage e ir a trabajar. “Dios bendiga al que entra en esta casa”, se lee en un pequeño cartel escrito en italiano, junto con una imagen de la Virgen, que adorna la entrada del chalé donde ocurrió todo. El barrio está entre la Panamericana y la estación de trenes del ex ferrocarril Mitre. Se trata de un área residencial y de clase media de San Isidro donde, según dijeron los vecinos, no son comunes los ataques como éste.
PorSergio Dima

CONMOCION. JORGE, UN SOBRINO DEL HOMBRE ASALTADO, ASEGURO QUE LA VICTIMA YA ESTA FUERA DE PELIGRO.
La familia venía de una tragedia reciente, por la muerte de una de sus integrantes tras una grave enfermedad. En la mañana de ayer, casi suma otra.
Otro de sus miembros, un hombre de 50 años, fue atacado por dos asaltantes en moto cuando estaba sacando su camioneta de la casa de su madre para ir a trabajar. La víctima forcejó con los motochorros y recibió cuatro balazos, aunque ayer a la tarde ya estaba fuera de peligro. Los ladrones huyeron y anoche seguían prófugos .
Todo comenzó cerca de las 6.30 de la madrugada, en un chalé ubicado en Soldados de Malvinas Argentinas al 500, en la localidad de Villa Adelina, en la zona norte del conurbano. Amadeo Pedro Scerbo abrió la puerta de su casa, caminó algunos metros hasta lo de su madre y de allí sacó la camioneta para ir a su trabajo en la empresa de energía Edenor.
Mientras estaba cerrando el portón del garage, dos jóvenes llegaron a toda velocidad en una moto. Uno de ellos se bajó y lo amenazó con un arma.
“Llévense la camioneta”, fue lo primero que alcanzó a decir Scerbo cuando se vio encañonado. El segundo asaltante, mientras tanto, se metió en su Renault Kangoo y le arrebató el maletín de trabajo.
Pero los asaltantes querían más. Según contó a Clarín Jorge, un sobrino de la víctima, los ladrones querían entrar a la casa . Fue en ese momento que Scerbo comenzó a forcejear. Adentro estaba su madre, una señora mayor.
Enseguida se oyeron entre siete y nueve disparos . Según sus familiares, la víctima recibió cuatro tiros: en una pierna, en la espalda y en un hombro. Fuentes policiales dijeron a Clarín que las heridas serían menos.
Al escuchar los tiros y la pelea, la madre de Scerbo comenzó a gritar adentro del chalé y llamó al 911. Los asaltantes dejaron al hombre herido y escaparon en la moto, llevándose sólo su maletín de trabajo. Adentró había algunos papeles, un GPS y una cámara digital . “No había dinero ni nada por el estilo –agregó el sobrino de la víctima–. Para nosotros fue al voleo. Estaban pasando por acá, lo vieron y decidieron asaltarlo.
Mi tío es un hombre de carácter fuerte y seguramente cuando se quisieron meter en la casa, él reaccionó”.
“La mamá estaba muy asustada y quiso salir de la casa. Pero mi tío le gritó que no lo hiciera y que llamara a la Policía”, contó Jorge. Los dos asaltantes usaban cascos: “Por eso no los pudo ver bien a ninguno de los dos. Le tiraron a matar, pero tuvo suerte”. Anoche aún no había detenidos.
Luego de que lo s asaltantes escaparan, Scerbo quedó herido pero de pie junto a su camioneta. Al rato lo llevaron a un hospital en Boulogne y después fue trasladado a una clínica. En la tarde de ayer, sus familiares afirmaron que ya estaba fuera de peligro .
La familia viene muy golpeada. Hace poco más de un mes, una hermana de Scerbo murió de cáncer de manera fulminante . Todos se abroquelaron alrededor de Rina, su madre, para contener la tristeza de la pérdida.
Scerbo trabaja como empleado técnico en la empresa Edenor. El hombre tiene dos hijos y vive con su pareja a pocos metros de lo de su madre. Todas las mañana camina hasta allí para sacar su camioneta del garage e ir a trabajar. “Dios bendiga al que entra en esta casa”, se lee en un pequeño cartel escrito en italiano, junto con una imagen de la Virgen, que adorna la entrada del chalé donde ocurrió todo. El barrio está entre la Panamericana y la estación de trenes del ex ferrocarril Mitre. Se trata de un área residencial y de clase media de San Isidro donde, según dijeron los vecinos, no son comunes los ataques como éste.
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