jueves, 13 de agosto de 2009

El tarifazo de luz y gas quedó congelado por el invierno

Critica 13-08-09
el gobierno suspendió los ajustes en las boletas acorralado por el descontento social y la falta de apoyo político

El tarifazo de luz y gas quedó congelado por el invierno
Las subas de junio-julio quedaron sin efecto y se acreditarán el próximo bimestre. Los consumos de agosto-septiembre tendrán un descuento. A partir de octubre vuelven todos los aumentos, pero la oposición quiere derogarlos.


El Gobierno se vio obligado a ceder en su pretensión de ajustar las tarifas de gas y electricidad, ante el masivo reclamo de usuarios, los recursos de amparo concedidos y la falta de apoyo político en el Congreso. Para el bimestre junio-julio no se cobrará al 100% de los clientes el polémico “Cargo Gas” y la suba de hasta 350% del valor del kilovatio. En el bimestre agosto-septiembre, sólo los pagarán el 30% de los usuarios sobre los que recaen. Siguen vigentes un primer aumento en el precio del gas en boca de pozo, otro de hasta 30% autorizado para Edenor, Edesur y Edelap y el PUREE, que multa el consumo en exceso. Cuando pase el invierno, todos los incrementos volverán a las facturas. Las empresas y los usuarios no saben cómo se devolverá el dinero de las facturas pagadas. En principio, vendrá en forma de crédito a favor del cliente. El ministro De Vido, apurado por el enojo de la Presidenta al volver de Venezuela, hizo el desprolijo anuncio en el Congreso. Hubo rumores de renuncia desmentidos terminantemente. Apenas llegada de Venezuela ayer a las 2.40, la presidenta Cristina Fernández citó a De Vido a Olivos y le dio la orden de dar marcha atrás con el tarifazo. También lo retó porque nunca se le informó el real impacto sobre el bolsillo medio. La suspensión del ajuste tuvo todas las características del círculo cerrado del kirchnerismo. Un alto ejecutivo de una distribuidora eléctrica llamó a un director del Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) para pedirle más detalles del anuncio que estaba haciendo De Vido en el Congreso y, luego, en declaraciones radiales. La respuesta fue: “Esperá, que lo estoy escuchando, no tengo idea”. Durante una audiencia en la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, irrumpió el ministro y señaló: “Durante el bimestre junio y julio se mantendrán los subsidios a las tarifas del gas y la electricidad en el ciento por ciento y, para el bimestre agosto-septiembre, ese beneficio alcanzará al 70%, lo que representa un costo fiscal de 493 millones de pesos”. En ese momento, el secretario de Energía, Daniel Cameron, se aprestaba a explicar los fundamentos del ajuste tarifario. A pesar del fastidio de los consumidores, el Gobierno ratificó a los legisladores la vigencia del decreto 2.067 que estableció la eliminación parcial de estos subsidios y la aplicación del denominado “Cargo Gas”, destinado a solventar el costo del gas importado. Tampoco se elimina el denominado Programa para el Uso Racional de la Energía Eléctrica (PUREE), que castiga con mayor tarifa a aquellos consumos que superen los 1.000 kilovatios por bimestre.La decisión de suspender la aplicación de las penalizaciones en los consumos se tomó luego de que el Gobierno viera amenazado su sustento político en el Congreso.Las únicas precisiones que dio De Vido fueron que, a los que ya hayan pagado la factura, en el bimestre siguiente les llegará la devolución. Y en los casos en que lleguen ahora, habrá una refacturación del bimestre y no pagarán los aumentos. “Vimos la enorme cantidad de reclamos que se produjeron en las últimas semanas en función de una mala evaluación del mercado eléctrico, hecho por las concesionarias, que nos llevó a realizar una segmentación que, en principio, contemplaba que en estos meses iban a tener un nivel de consumo menor, pero que se contradice”, explicó De Vido.Remarcó que “esta mala evaluación estuvo basada en que la gente ha utilizado en forma masiva la energía eléctrica para calefaccionarse”.Más tarde, el ministro admitió “errores de apreciación”, tanto de las empresas como del Gobierno. Detalló que, con la decisión del Gobierno, una factura de luz correspondiente a un consumo de 1.700 kilovatios por el bimestre junio-julio pasará de costar 525 pesos a 263 pesos. Para el caso del gas natural, una factura de usuario de 800 metros cúbicos en el bimestre junio-julio que se facturó 539,10 pesos, bajará a 280,50 pesos.Por qué sostienen el cargo de gasLos $ 1.100 millones más IVA que recauda el cargo tarifario del gas es la principal razón por la que el Gobierno lo seguirá defendiendo a capa y espada. Con esos fondos se financia la importación de gas necesario para cubrir la demanda. Ese gasto corrió por cuenta del Tesoro, que ahora ya no disfruta del holgado superávit fiscal de otros tiempos. A esto se suma que la mitad de los $ 1.100 millones se destinará para cubrir una suba en el gas de boca de pozo que redundará en más regalías a las golpeadas cuentas de las provincias petroleras.OPINIÓNEl fracaso de De VidoAlejandro BianchiLa marcha atrás en el tarifazo de luz y gas del Gobierno muestra el fracaso en la política tarifaria de la gestión del ministro de Planificación, Julio De Vido. La estrategia fue incongruente desde el inicio. A partir de 2003, se negó cualquier tipo de suba a los hogares para garantizar la salida del derrumbe económico-social. Pero desde que en 2004 la crisis energética comenzó a mostrar signos más que claros, el Ministerio de Planificación mantuvo la misma postura. Con vehemencia desmintieron al secretario de Energía, Daniel Cameron, y hasta al vicepresidente Daniel Scioli cuando declararon la necesidad de ajustar de a poco las tarifas en pos de contener el consumo, hacer más equitativo el cuadro tarifario, bajar los subsidios y mejorar la ecuación financiera de las prestadoras.El consumidor medio se subió a la fiesta de la energía barata. En cómodas cuotas se compró acondicionadores de aire frío-calor y estufas eléctricas y a gas por doquier. Cuando se encendieron todos estos aparatos, el abastecimiento energético otra vez quedó corto y hubo que restringir el suministro a la industria. A ese mismo ciudadano común –no sólo a los ricos–, al que se lo acostumbró a un confort irreal, de un día para el otro el mismo Gobierno que negaba incrementos de las boletas se las duplicó o triplicó en muchos casos.La caída de los ingresos fiscales ya no podía pagar la electricidad y el gas a precio de regalo. Ahora se le quiso explicar a la gente que la fiesta se había terminado, que no había más nada para derrochar. No se pudo. A nadie le gusta irse de una fiesta cuando está en el mejor momento.El tema de fondo no se resuelveAnselmo Sella (Defensor adjunto del Pueblo de la Nación)Desde la Defensoría del Pueblo de la Nación hemos cuestionando, desde un principio, el incremento tarifario en las facturas de luz dispuestas a fin del año pasado y, luego, el cargo tarifario establecido mediante el decreto 2.067/8 para las facturas de gas. A partir de ese momento, comenzamos a recibir quejas de miles de usuarios que vieron afectados sus bolsillos tras recibir facturas con un 300%, un 400% y casos de hasta el 600% de aumento. A pesar de la negativa a reconocer la gravedad de la situación por parte de las autoridades energéticas y de los entes que debían controlar, continuamos nuestro accionar en defensa de los usuarios.Advertimos permanentemente que las autoridades no tenían un conocimiento aproximado de la cantidad de usuarios que estarían afectados y, por lo tanto, de la gravedad de la crisis. Primero, lanzó un régimen de excepciones a las medidas dispuestas, y hoy anunció la restitución de subsidios a las empresas de gas y electricidad por dos bimestres. Sin embargo, el tema de fondo sigue sin resolverse y nosotros queremos seguir cumpliendo con nuestro deber constitucional de hacer valer los derechos ciudadanos. Celebramos estas últimas medidas porque descomprimen la situación que viven actualmente cientos de miles de usuarios, pero son insuficientes porque sólo postergan por unos pocos meses un incremento tarifario que resulta desproporcionado e irrazonable y, por lo tanto, injusto. Por lo que una vez más reclamamos que se derogue el cargo tarifario decreto 2.067/8 que elevó las facturas de gas en forma inconstitucional y desmedido, y que se deje sin efecto el incremento tarifario de la electricidad dispuesto a finales del año pasado.

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